Cómo se instala el sistema
Un mes desde que empezamos hasta que opera. Esto es lo que pasa dentro.
Antes de construir nada: la radiografía
No se instala un sistema sobre un negocio que no se entiende.
Lo primero es levantar cómo opera el tuyo de pies a cabeza. Cómo entra un prospecto hoy. Quién lo atiende y en cuánto tiempo. Dónde se registra, si es que se registra. Qué pasa cuando cotizas y no cierras. Cómo llevas la cartera, los pagos, las bitácoras.
Y sobre todo: dónde se atora.
Esa radiografía es la que decide qué se construye. Sin ella lo que sigue es adivinar.
Semanas 1 y 2: la primera campaña arriba
No esperas al sistema completo para empezar a atraer.
Dentro de las dos primeras semanas queda publicada la primera campaña de Meta Ads. Empieza a generar datos desde el arranque, y esos datos alimentan lo que se construye en paralelo.
Mes 1: el sistema construido
Mientras la campaña corre, se construye el resto.
El CRM se arma desde cero para tu negocio. No es una plantilla adaptada: las etapas, los campos y los flujos salen de la radiografía, y responden a cómo trabajas tú, no a cómo trabaja el software.
Se conecta la calificación de leads, para que lo que llegue a tu equipo ya venga filtrado y ordenado.
Se instala el seguimiento, para que lo que se cotizó y no cerró no dependa de que alguien se acuerde.
Al final del mes, el sistema opera.
Lo que necesito de ti
Acceso como socio en tu cuenta publicitaria.
Socio, no dueño. Tu cuenta sigue siendo tuya y la pauta la pagas directo a la plataforma.
El material para los anuncios.
Fotos, videos, o lo que ya tengas de tu trabajo. Si no hay material suficiente, lo revisamos en el diagnóstico.
Algunas horas para la radiografía.
No días. Horas.
Lo que no necesito
Tu tiempo completo.
La radiografía la puedo levantar con alguien de tu equipo que tenga acceso a la información. No necesito al dueño en cada sesión para avanzar.
Ninguna clave de acceso.
No de tus sistemas, no de tus cuentas, no de tu banco.
Que ordenes algo antes de empezar.
El desorden es el punto de partida, no un requisito previo. Si esperas a tener todo acomodado para arrancar, no vas a arrancar.
Que pares tu operación.
Tu negocio sigue funcionando igual mientras se construye. Nada se apaga.
Que cambies tu forma de vender.
El sistema se adapta a tu proceso. No al revés.
Que contrates a nadie ni que tu equipo aprenda a programar.
El sistema se usa, no se administra.
Qué pasa con lo que ya tienes
Los Excel, las libretas, la cartera vieja. Todo eso se puede cargar al CRM una vez que ya está operando.
Tienes dos caminos. Lo hago yo, y tiene un costo aparte del setup. O lo haces tú: la capacitación para usar el sistema viene incluida, así que tu equipo queda con la capacidad de cargarlo por su cuenta.
Ninguno de los dos es obligatorio para arrancar. El sistema opera desde el día uno con lo que entra de ahí en adelante.
Después del primer mes
El sistema ya está operando y empieza el trabajo de ajuste.
Las campañas se optimizan contra costo por resultado. El CRM se corrige sobre la marcha conforme aparecen casos que la radiografía no anticipó. El seguimiento se afina con lo que pasa en las conversaciones reales.
Un sistema que se instala y se abandona deja de servir en tres meses.
La evidencia
La pieza de adquisición es la que más historial tiene.
En Pavlova Atelier, julio 2026 cerró con $2,480 de pauta, $46,158 en ventas y $43,677 de utilidad neta.
Empieza por la radiografía
El diagnóstico es donde se levanta, y es una conversación, no un cuestionario. Antes de eso hay una aplicación corta para saber si tiene sentido que hablemos.